Fisher Suite junta en un solo lugar el expediente digital del importador, las cartas que se rellenan solas, un portal donde su cliente sube y firma lo que falta y una bandeja que lee las facturas de cada cliente, en el formato que mande, y las entrega listas para su ERP.
Ninguna es difícil. Todas juntas se comen la semana del equipo de altas, de clasificación y de facturación.
Acta, poder, constancia fiscal, opinión de cumplimiento… pedidos uno por uno y recibidos en cinco correos distintos.
La constancia de situación fiscal caduca a los 60 días y el encargo conferido al año. Se descubre cuando ya hay una operación detenida.
La carta de encomienda y la de encargo conferido se rehacen en Word para cada cliente, con el riesgo de dejar el RFC del anterior.
¿El domicilio de la constancia es el del comprobante? ¿El RFC está en el 69-B? ¿El representante es el del poder? Se revisa a ojo, cuando se revisa.
Uno manda PDF, otro un Excel maquetado, otro el CFDI. Alguien teclea las partidas una por una en el sistema de la agencia.
El cliente llama para saber qué le falta y el ejecutivo tiene que abrir carpetas compartidas para contestarle.
Cada una sirve por sí sola, pero juntas cierran el ciclo completo del cliente de una agencia.
Tipo de persona, régimen, giro, aduanas y patentes. De esos datos depende qué documentos se piden.
El checklist se arma solo, con vigencias, reglas de cotejo, dictamen y reporte.
Encomienda, encargo conferido y formato de alta salen de plantillas con los datos del cliente.
El cliente ve qué le falta, lo sube, descarga sus cartas y devuelve las firmadas.
Sus facturas, en el formato que manden, se leen y salen en el fichero de su ERP.
Un recorrido por el expediente, las cartas, el portal y la bandeja, con datos ficticios de demostración.
[razon_social] o [aduanas]. El texto legal es el suyo; el sistema sólo rellena.Encomienda, 59-V, regla 1.4.14, dueño beneficiario, OEA, encargo conferido de importación y de exportación, más el formato de alta. Sin texto legal: usted sube el oficial.
El mismo expediente, visto desde el lado del cliente: sin llamadas para preguntar ni carpetas compartidas.
La bandeja recoge, reconoce, lee y normaliza las facturas de sus clientes, y las entrega en el fichero que su sistema de facturación ya sabe tragar.
De una carpeta vigilada o por API, con huella para no procesar dos veces el mismo documento.
Decide el tipo por su contenido y por palabras clave; lo dudoso va a cuarentena.
PDF, hoja de cálculo o CFDI: cabecera y todas las partidas, con su confianza.
Fracción, NICO, unidad, país y pesos en un mismo esquema, venga de donde venga.
El fichero de su ERP, por carpeta, SFTP, S3 o webhook, y todo por API.
Estos módulos son parte de Fisher Suite: comparten clientes, contactos, almacenamiento de documentos, correo, permisos por rol y API con el resto de la plataforma, y con Bastino, el copiloto que contesta «¿qué le falta al expediente de este cliente?».
El ciclo completo de un cliente: del cuadro perfil a la factura en el fichero de su ERP.
Nos pasa una muestra de las facturas de sus clientes y la especificación de su ERP.
Configuramos sus expedientes, sus cartas y un trabajo de la bandeja por formato.
Sus primeros clientes y sus primeras facturas, acompañados por nuestro equipo.
No. Un cliente nuevo es un mapeo: se sube un documento de muestra, se dice en pantalla qué dato es cuál y se activa. El formato de salida de su ERP también es configuración, no código.
Facturas en PDF con tabla de partidas, hojas de cálculo —volcados ya mapeados o facturas maquetadas— y CFDI en XML con complemento de comercio exterior. Primero lee el código QR y la estructura del documento; el OCR y la inteligencia artificial sólo entran cuando hacen falta, y puede usar un modelo propio dentro de su red.
No necesariamente. Puede entrar a su portal, o recibir una liga de carga que sólo le deja subir lo que le falta, con PIN opcional y fecha de caducidad.
Sí, y es lo recomendable. Las plantillas de partida no traen texto legal: sube su machote oficial en Word, marca dónde va cada dato y el sistema lo rellena.
En el almacenamiento que elija: el propio servidor, Amazon S3, Cloudflare R2, SFTP, OneDrive o Google Drive, con cifrado en reposo por destino si lo activa. La descarga respeta siempre los permisos de quien la pide.
Sí. La bandeja genera el fichero con el formato exacto que su ERP espera —separador, codificación, fin de línea, registros y campos— y lo deja en una carpeta, por SFTP, en S3 o por webhook. Además, todo lo leído está disponible por API REST.
Tráiganos una factura de sus clientes y véala salir en el fichero de su ERP.
Las capturas son de un entorno de demostración con empresas y personas ficticias. Los clientes de la bandeja aparecen como «DEMO A» a «DEMO F» y la factura procesada es inventada; ningún dato corresponde a un cliente real. La prueba piloto se describe sin nombrar a las empresas participantes. Las referencias a la lista del artículo 69-B del Código Fiscal de la Federación y a los trámites ante el SAT son informativas y no constituyen asesoría legal.